JUEZA MENDIZÁBAL CONFIESA QUE ‘MORÍA DE MIEDO’ AL DICTAR LA RESOLUCIÓN, PERO AHORA VE QUE NO ESTÁ SOLA

Luego de las repercusiones por su decisión de liberar a Yassir Molina en el caso por destrozos a la Fiscalía General en Sucre, la jueza Ximena Mendizábal confesó que se «moría de miedo» al dictar la resolución y pensó que estaría sola para enfrentar las consecuencias, sin embargo, ahora se da cuenta que no es así, dado que ha recibido bastante apoyo.

«Me confieso que el momento de dictar la resolución me moría de miedo, pero también estaban presentes muy presentes las palabras de mi padre: nunca hagas nada incorrecto y haz justicia. Entonces pues seguí adelante y pensé que iba a asumir las consecuencias sola, pero he recibido infinidad de apoyo de parte de la de la población», dijo Mendizábal en entrevista con el programa La Mañana en Directo de ERBOL.

La jueza dejó en libertad a Yassir Molina de la Resistencia Juvenil Cochala, acusado destrozos provocados en 2020 en protestas contra la Fiscalía General del Estado. Mendizabal argumentó que la Fiscalía no presentó ninguna declaración ni imagen que identifique a Molina en los actos de vandalismo.

Recordó que en el pasado ya administró procesos en casos delicados, pero su juramento en la Facultad de Derecho fue siempre ser lo más imparcial posible. «No puedo decir que no cometo errores, pero esos errores no son de mala fe», dijo.

Destacó que las críticas a su decisión y advertencias con procesos hicieron que los jueces «un poco despierten».

«He tenido pronunciamientos de todas partes de Bolivia, cosa que jamás me imaginé, porque pensaba que estaba sola y que tenía que afrontar la situación, pero ahora veo que no es así», subrayó.

Sostuvo que hay muchísimos jueces que a pesar de las amenazas y las presiones, a pesar de las circunstancias están haciendo justicia y se están dando modo de sobrevivir en este sistema.

«Sé que a partir de que uno pierde el miedo, a partir de que uno sabe que tiene que hacer lo correcto, yo creo que pronto va a venir esa situación de unión de los señores jueces de Bolivia, porque se dice muchas cosas de nosotros, se nos dice corruptos, se nos dice malos administradores de justicia y una serie de adjetivos calificativos, sin embargo, nadie sabe lo que pasamos en nuestros juzgados», reflexionó.

Señaló que el trabajo de un juez es extenuante, puesto que hay pocos jueces para miles  de causas. «Entonces el trabajo se duplica se triplica y seguimos ganando lo mismo y seguimos siendo acosados y seguimos siendo vapuleados por la opinión pública», lamentó.

En caso de que haya un proceso en su contra, dijo que lo enfrentará y que está presta a realizar su defensa.

ERBOL