ENFRENTAMIENTO ENTRE COCALEROS Y POLICÍAS DEJA UN MUERTO, HERIDOS Y DESAPARECIDOS EN LA ASUNTA

 

El enfrentamiento entre policías y cocaleros de La Asunta (Sud Yugas-La Paz) dejó el viernes un saldo de un oficial muerto, varios heridos y desaparecidos. El Gobierno informó de la existencia de «grupos irregulares» que atacaron a los policías que tienen obligación de erradicar los cultivos de coca ilegal, mientras que los productores de coca denunciaron atropellos.

El teniente de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) Daynor Sandoval Ortiz murió la noche del viernes por heridas que le causó un impacto de bala, mientras que otros siete uniformados resultaron heridos cuando se dirigían a erradicar cultivos de coca ilegales.

“Hay siete heridos de bala y un fallecido. Son grupos irregulares (los que provocaron el hecho) que están camuflados detrás de Adepcoca. Sabemos públicamente que llamaron a resistir la erradicación”, afirmó el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

El ministro responsabilizó de la muerte del teniente de Umopar al máximo dirigente de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) y a la presidenta de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos de Bolivia (APDHB), Amparo  Carvajal, por «patrocinar de organizaciones criminales».

Romero dijo que el hecho se producto en una violenta emboscada registrada en ese lugar. Calificó como un acto “cobarde, criminal y asesino” este suceso, y adelantó que el Gobierno impulsará acciones legales contra los responsables intelectuales y materiales del asesinato del teniente y de la tentativa de asesinato de otros miembros de la Policía.

Por su parte, el dirigente cocalero de La Asunta, Freddy Quispe, denunció el Gobierno a través de los efectivos policiales gasificaron una asamblea que se realizaba en La Asunta y que incluso saquearon los domicilios de los comunarios de la zona.

«Tenemos compañeros heridos. Tenemos compañeros desaparecidos. Tenemos información de al menos tres heridos, pero varios desaparecidos. Lamentamos como dirigentes que La Asunta se haya convertido en una zona de guerra», dijo Quispe.

El dirigente cocalero negó la denuncia del Gobierno de la existencia de grupos iregulares en la zona, indicando que la misma solo sería una justificación para la intervención policial, por lo que llegarán otros productores de coca de otras provincias para «para echar a la Fuerza de Tarea Conjunta» de los Yungas.

EL DÍA