MÉDICO FALLECIDO EN EL TELEFÉRICO DE LA PAZ, ERA MUY QUERIDO POR SUS COLEGAS Y PACIENTES

En medio del llanto y dolor, este jueves, familiares y amigos del médico especialista en ginecología obstétrica, Javier Orozco M. quien el pasado martes falleció en la estación de la plaza Villarroel de la línea Blanca del teleférico tras caer al ser empujado por una cabina.

Los médicos, las enfermeras, el personal administrativo y hasta de limpieza lamentaron la partida del doctor, de 67 años, y contaron que “era muy querido” por todos sus compañeros de trabajo.

“No puedo creer ¿cómo sucedió? Ayer lo vimos ingresar al doctor tranquilo y feliz como todos los días y ahora entra a su hospital en un ataúd”, lamentó una de las enfermeras, mientras limpiaba sus lágrimas al ver pasar el féretro del médico por su lado.

De acuerdo con el jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia, Raúl Prada, Orozco no sólo fue querido por sus colegas de trabajo, sino por sus pacientes. “Fue un médico destacado y siempre se actualizó en su rama”, recordó.

Tenía 31 años de servicio y con una actualización constante, siempre que había algún método o técnica nueva para ofrecer a las pacientes, él participaba de los cursos”, comentó Prada.

“Tenía una gran calidad humana”, dijo su colega.

El martes pasado, cerca de las 14:14, Orozco falleció en la estación de la plaza Villarroel de la línea Blanca de Mi Teleférico. Según reportes preliminares de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), el galeno fue arrastrado por una de las cabinas y que aparentemente cayó como unos cuatro metros. De acuerdo con un comunicado de la empresa, el especialista ingresó a un área restringida, pero el momento del suceso se activó todo el protocolo de atención.

“El accidente sucedió cuando estaba yendo a la ciudad de El Alto. Más tarde, él tenía una consulta en su consultorio de una clínica y ahí sus pacientes lo esperaban. Lamentablemente tuvimos que decirles que no iría por un percance”, relató el director del Hospital Materno Infantil, explicando además que Orozco tenía programadas 5 cirugías.

“Era un hombre con muchísimas virtudes: amigo leal, profesional destacado, sus pacientes seguramente lo extrañarán mucho porque realmente era, cariñoso, juguetón, bromista y alimentaba el espíritu de los enfermos”, contó.