VINCULAN JET DE LUJO CON EMPRESARIO QUE COLABORÓ A INTELIGENCIA DE EEUU

 

 

El jet de lujo decomisado por la Aduana de Bolivia está vinculado a un empresario que hizo trabajos para servicios de inteligencia de Estados Unidos (EEUU) y México.

El 7 de abril de 2017 aterrizó un jet con matrícula N557JK en el aeropuerto de Viru Viru, Santa Cruz, procedente de la isla de Cozumel, México. La aeronave debía salir dos días después con destino a Tapachula, México, pero por fallas técnicas prolongó su estadía hasta ser abandonado.

Este caso está envuelto en una polémica porque no se tienen con claridad datos sobre los propietarios del jet, el recorrido que hizo, ni lo que transportaba.

Según una investigación de Univisión, se «estableció que la firma californiana que se registró en Bolivia como operadora del avión a su ingreso en abril de 2017, está representada por un antiguo piloto (Ramón Castillo Manríquez) del polémico empresario mexicano José Susumo Azano Matzur. Azano es dueño de empresas de tecnología que han tenido contratos con servicios de inteligencia de Estados Unidos y México».

La identidad del verdadero dueño del jet se desconoce dado que la aeronave está registrada bajo el nombre de un fideicomiso del Bank of Utah. En el país del norte la figura del fideicomiso permite a extranjeros ser dueños de aeronaves con matrícula de EEUU sin figurar como tales en los documentos de registro de propiedad debido a que la ley prohíbe que ciudadanos no estadounidenses sean propietarios únicos de aeronaves. Además el banco no está autorizado para revelar detalles del avión.

Sin embargo, se logró establecer que Castillo es fundador y representante de Global Exec Aviation Inc de Long Beach, California, que se registró como la operadora del avión en una solicitud de ingreso a Bolivia en abril de 2017; dicha empresa está suspendida por problemas tributarios que enfrenta desde varios años atrás.

No hay certeza de que Azano sea dueño del jet, sin embargo su vinculación a Castillo sería desde noviembre de 2011. Castillo fue identificado luego de conocerse la solicitud de ingreso y salida del jet registrado en la Dirección General de Aeronáutica Civil de Bolivia (DGAC) en la que aparece anotado como piloto de la aeronave a Ramón Castillo y copiloto a José Luis Cervantes.

El director de la DGAC, Celier Aparicio, dijo que el jet permaneció en Bolivia por problemas de mantenimiento y sus encargados ampliaron su prórroga se estadía en varias ocasiones.

Sin embargo, «la fuente de Univisión que trabaja para uno de los aeropuertos de Bolivia aseguró que el avión no reportó daño alguno y que cada tres meses se presentaban pilotos para darle mantenimiento a los motores y carretearlo por la rampa».