ROMERO DENUNCIA QUE SAMUEL COORDINÓ CON RECTOR DE UPEA LAS ACCIONES DE PROTESTA

 

 

El Ministro de Gobierno, Carlos Romero, denunció que el jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, coordinó acciones con el Rector de la UPEA, Ricardo Nogales, antes de las movilizaciones que desembocaron en la muerte del estudiante Jonathan Quispe.

“Doria Medina, político fracasado, servil a la Embajada de Estados Unidos, con narcovínculos en el pasado, ha tenido reuniones oficiales con el Rector de la UPEA. El señor Doria Medina ha tenido una coordinación en los días anteriores a estas movilizaciones con Ricardo Nogales Rector de la UPEA. Que sepa la comunidad universitaria”, dijo Romero en conferencia de prensa.

Samuel, mediante Twitter, señaló que el ministro lo ataca furioso. “Dicen que en boca de mentiroso todo se hace dudoso, Romero mostrando una canica y a la defensiva ante el repudio ciudadano por represión en El Alto”, escribió.

La reacción del Ministro surgió debido a tuits de Doria Medina y miembros de su partido en que responsabilizan al Gobierno por el deceso de Quispe, herido en medio de un enfrentamiento entre universitarios y la Policía.

Romero recalcó que, de acuerdo a la autopsia, el joven falleció por el impacto de una canica de vidrio. Sostuvo que ese proyectil fue disparado por los mismos manifestantes, que ponen las canicas en petardos para dispararlas con fuerza contra la Policía.

Mencionó que Unidad Nacional emitió un comunicado para culpar a la represión gubernamental de la muerte, y que la alcaldesa Soledad Chapetón y el diputado Amílcar Barral también emitieron declaraciones similares contra las fuerzas del orden. “Ahora que tengan que tengan un mínimo de escrúpulos y ética para pedirle perdón al pueblo boliviano por haber mentido”, agregó.

La autoridad gubernamental anunció que se pedirá ampliar la investigación por difamación, calumnia y falso testimonio contra las personas que “siguen esgrimiendo mentiras con fines políticos”.

Respecto a la versión replicada por una abogada en sentido de que los policías podrían estar usando armas que lanzan canicas, como en Venezuela, el Ministro sostuvo que esa afirmación tiene dos explicaciones: una mentira grandilocuente o el efecto de alucinógenos.

Reiteró que se ha descartado que el proyectil asesino sea bala o balín de goma. Agregó que la Policía ya no usa hace años este segundo elemento y que los cartuchos mostrados en El Alto son de proyectiles de gas, que no tiene la fuerza para causar ese daño.