IDIF: EL VICTIMARIO DE JONATHAN LE DISPARÓ A MÁS DE 60 CENTÍMETROS Y NO USÓ PÓLVORA

 

 

El proyectil que mató a Jhonatan Quispe, estudiante de la Universidad Pública de El Alto (UPEA), fue disparado por un arma que estaba a una distancia mayor a los 60 centímetros, informó este martes el perito del Instituto de Investigaciones Forenses de Cochabamba, Antonio Mercado. Del mismo modo estableció que la canica desarrolló una velocidad superior a los 36 metros por segundo.

“El ángulo de choque, observado en la autopsia, elemento objetivo que no puede dar lugar a dudas, nos permite hablar de que ese sujeto que dispara, en la posición víctima-victimario, estaba a una distancia mayor a los 60 centímetros”, sostuvo la tarde de este martes.

Además, acotó la canica proyectó una velocidad de más de 36 metros sobre segundo, lo que hizo que penetre 20 centímetros al interior del cuerpo del universitario. Según la información lograda en la prueba de balística, la víctima estaba inclinado hacia adelante cuando recibió el impacto, lo que hizo que el proyectil ingrese en su humanidad de arriba hacia abajo.

El fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero, por su parte, dio a conocer que el estudio forense determinó que no existen rastros de pólvora en el cuerpo del universitario ni en su ropa, y que el examen de quimioluminiscencia solo determinó la existencia de manchas de sangre en el pasillo donde Quispe se desangró y murió, pero no fuera del mismo.

 

En este entendido Guerrero aseguró que el estudio de balística, el cual se dará a conocer en los próximos días, determinará qué tipo de arma impulsó el balín de vidrio y desde qué distancia y de dónde fue disparado.

El pasado jueves, después que se realizó la autopsia de ley al cuerpo del estudiante, el ministro de Gobierno, Carlos Romero aseveró que el joven falleció por el impacto de una canica disparada desde una pasarela, sin embargo, ayer el inspector general de la Policía, Walter Lizeca, dijo que la canica fue dipardada dentro del pasillo donde se refugiaba Quispe.