EL ‘GRINGO’ GONZALES SE DESPIDE DE LA PRENSA QUE CUBRE EL SENADO ENTRE ABRAZOS Y MUESTRAS DE APRECIO MUTUO. PERIODISTAS RESALTAN LOS ACONTECIMIENTOS MÁS SOBRESALIENTES DEL POLÍTICO

 

 

José Alberto Gonzales, de forma inesperada compartió un encuentro con los trabajadores de los medios de comunicación a modo de despedida. En la oportunidad, no formuló declaraciones, pero se conoció que se aleja por “temas meramente familiares”, abrazos y simpatía se demostró en el momento circunstancial.

José Alberto Gonzales, nacido en La Paz el 8 de enero de 1962.

Ejerció como periodista en la Sede de Gobierno, antes de unirse a la candidatura de Evo Morales como secretario privado en 2006. Posteriormente fue cónsul general en la Argentina (2009) y embajador en Brasil (2010).

En 19 de enero de 2015 fue posesionado como Senador y elegido como presidente de la Cámara de Senadores, cargo que ocupó hasta el pasado martes.

Durante su gestión tuvo importantes labores, así como inolvidables anécdotas.

Por ejemplo, tuvo a su mando la elección de candidatos para las elecciones judiciales, que se desarrollaron el 3 de diciembre del año pasado.

Asimismo, fue uno de artífices de la elaboración y aprobación del Nuevo Código de Procedimiento Penal, aunque este terminaría siendo abrogado tras una fuerte presión popular.

Gonzales también fue protagonista de un duro cruce entre Bolívar y Chile, cuando fue parte de una delegación que realizó una visita al vecino país y cantó efusivamente la Marcha Naval boliviana en tierras chilenas.

Días después denunció públicamente que el vecino país le negó la visa de viaje a su territorio, cuando el entonces Presidente del Senado tenía la intención de visitar a 9 militares bolivianos detenidos en el país trasandino.

En general, además, y desde el Senado, Gonzales trató de fungir como un conciliador en diversos conflictos que convulsionaron el país, tal como el paro médico que se alargó por más de un mes y medio y los problemas de los transportistas pesados.

Entre sus anécdotas, basta recodar cuando decidió vestirse de pollera como una forma de desagraviar a la mujer boliviana, luego de que comunarios del municipio de Caquiaviri vistieran de chola a su alcalde, Bruno Álvarez, para castigarlo por supuesta ineficiencia administrativa.

O cuando usó dos hamburguesas, en noviembre de 2017, para explicar que no habría un supuesto gasolinazo sobre el que se especulaba en ese momento.