VEN QUE BOLIVIA ESTÁ LEJOS DE CONTAR CON UN PERSONAL CALIFICADO DE REPRESENTACIÓN EN EL EXTERIOR. MENOS DEL 15% DE EMBAJADORES Y CÓNSULES TIENEN CARRERA DIPLOMÁTICA

 

 

Una Cancillería define las relaciones internacionales y de integración de un Estado, a través de su servicio de diplomacia, por lo que la política exterior y la política diplomática son ejes fundamentales para el desarrollo de un país. Sin embargo, analistas y autoridades manifiestan que el actual servicio diplomático de Bolivia no responde a las necesidades de un personal calificado de representación en el exterior.

“Uno de los errores del actual gobierno de Evo Morales es no haberse ocupado por construir un cuerpo diplomático acorde al momento histórico que vivió Bolivia desde el 2006. Bolivia hoy es más reconocida de lo que era hace quince años, pero es un mérito que cae en saco roto porque no ha sido acompañado de una estructura profesional. Se han nombrado cancilleres también de origen indígena que sobre todo marquen un símbolo más que una gestión efectiva”, opina el abogado y analista político Álvaro del Pozo y recuerda que hasta hace más de una década en Bolivia un 90% de embajadores y embajadoras contaban con carrera diplomática, y hoy, esa cifra no llega ni al 15%.

Durante la VIII Reunión de Embajadores y Cónsules de Bolivia, en diciembre de 2017, Morales pidió a sus representantes diplomáticos mayor compromiso, “más esfuerzo, más sacrificio por el pueblo (…). Bolivia es una referencia regional y está en manos de ustedes que sea una referencia mundial”, dijo. Pero para el ex embajador de Bolivia ante las Naciones Unidas. (2009 a 2011), Pablo Solón, la política internacional de Bolivia hoy ha perdido credibilidad por no concordar el discurso con la práctica.

De igual manera el Arzobispado de Cochabamba, en días pasados, denunció que el actual primer secretario en la embajada de Bolivia ante la Santa Sede en Roma ejerció el sacerdocio sin haber sido consagrado.

Para hablar sobre este tema, Erbol solicitó una entrevista con la senadora por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Eva Copa, miembro de la Comisión de Política Internacional de la Cámara de Senadores, y tampoco hubo viabilidad.