MORALES INAUGURA LA CASA GRANDE DEL PUEBLO CON RITUALES ANCESTRALES Y BENDICIÓN DEL CARDENAL TICONA

 

 

El presidente Evo Morales, junto al vicepresidente Álvaro García Linera y el gabinete ministerial, inauguró el jueves por la tarde la Casa Grande del Pueblo, construida en la parte posterior del Palacio Quemado, con rituales ancestrales y una fiesta cultural autóctona en los que estuvieron presentes las organizaciones y movimientos sociales del país.

La inauguración de esa nueva infraestructura, comenzó a las 17h00 locales con una masiva marcha de organizaciones sociales que se inició en la histórica plaza San Francisco de la ciudad de La Paz.

Amautas andinos acompañaron a Morales a encender la tradicional mesa de ofrenda a la Madre Tierra por la conclusión y entrega de esa obra, que demandó una inversión de 240 millones de bolivianos, tras dejar Palacio Quemado con una ceremonia ancestral.

«Hermanas y hermanos de verdad es una alegría estar con el pueblo boliviano inaugurando esta linda obra para el pueblo paceño y boliviano. Es un símbolo de nuestra identidad y nacionalidad y un símbolo del Estado Plurinacional», dijo el presidente indígena.

Explicó que la Casa Grande del Pueblo fue construida para dejar atrás al Estado inquilino y centralizar al Ejecutivo para atender mejor las necesidades de la población boliviana.

Además, indicó que con esa infraestructura para el Ejecutivo se deja un Palacio Quemado donde -según la historia- fueron asesinados al menos tres presidentes (Manuel Isidoro Belzu, Agustín Morales y Gualberto Villarroel) y se realizaron varios fusilamientos y descuartizamientos a rebeldes que lucharon por la libertad y la patria.

El Palacio de Gobierno o Quemado, un edificio de 1551, construido en la plaza Murillo de La Paz, para el mandatario indígena es un símbolo de los gobiernos neoliberales que despojaron al Estado de su riqueza, su patrimonio y su memoria.

«Hoy día dejamos el palacio colonial para venirnos a la Casa Grande del Estado Plurinacional de Bolivia gracias a la lucha y a la unidad del pueblo boliviano», afirmó Morales, tras resumir la historia del Palacio Quemado, instalación que, a partir de esta jornada, se convertirá en un museo y servirá para actos protocolares.

La Casa Grande del Pueblo recoge elementos arquitectónicos tiwanacotas y sus espacios llevan nombres de líderes indígenas y regiones ancestrales del país.

Tras la inauguración, el cardenal Toribio Ticona, bendijo la Casa Grande del Pueblo, pidió por la unidad y sugirió que se construyan pequeñas casas en los nueve departamentos del país.