GRAN PODER : EN LA GESTIÓN 2022 SE COBRÓ ENTRE 50 MIL Y 100 MIL DÓLARES POR LA INSCRIPCIÓN DE NUEVAS FRATERNIDADES, DENUNCIAN MAL MANEJO ECONÓMICO

La versión 2022 de la entrada del Señor Jesús del Gran Poder, que empezó a las 07.00 del sábado 11, terminó la madrugada del domingo 12 de junio. En redes sociales, aquel amanecer circularon imágenes de danzarines abrigándose para atenuar la fría mañana del invierno paceño. Y de inmediato surgieron opiniones sobre la organización de la Fiesta Mayor de los Andes, en la que habría primado la cuestión económica más que la religiosa o la cultural. Casi siete meses después se conoció que la Asociación de fraternidades tiene un nuevo mandamás y que el anterior presidente se fue con denuncias de irregularidades y malos manejos económicos.

Joaquín Quispe era integrante de unas de las fraternidades de morenada más importantes de La Paz, la de los Catedráticos. Y hasta hace poco presidente de la Asociación de Conjuntos Folclóricos del Gran Poder (ACFGP). Su gestión concluyó en medio de gran controversia, denuncias sobre manejos económicos y eso lo ha costado ser apartado de su comparsa. Hoy es investigado por una comisión que en las próximas horas entregará un informe, mientras se desarrolla una auditoría interna a la gestión 2022.

“Se ha manejado muy mal, desde la organización e inclusive pasando por la parte económica, pero de aquí a un tiempo tendremos los datos que presentará la comisión de ética y va a ser parte de todo esto”, dijo Humberto Sandalio, precisamente exdelegado de la Fraternidad los Catedráticos sobre la gestión de Quispe.

EL RETORNO TRAS LA PANDEMIA

La fiesta del Gran Poder volvió a La Paz el 2022 tras dos años de ausencia, como consecuencia de la pandemia del Covid -19. En la entrada participaron 76 agrupaciones y más de 65 mil bailarines. Hubo demora en el ingreso. Algunas fraternidades comenzaron el trayecto a las 2:00 del domingo e hicieron su paso por el escenario principal a las 06: 00.

El periódico digital Urgente.bo conversó con fraternos de base, delegados de fraternidades e integrantes del exdirectorio de la ACFGP, quienes confirmaron que Quispe tiene denuncias y es sometido a investigación. El ex dirigente finalmente atendió la consulta de este medio y dijo que no ha recibido ninguna notificación.

La directiva 2020-2022 fue presidida por René Lima, quien no pudo desarrollar la entrada el 2020 y el 2021 precisamente por la pandemia del Covid-19. La ACFGP lo suspendió y puso en su lugar a Quispe, quien era vicepresidente. Aquello ocurrió en abril de 2022.

Al concluir con su gestión, Quispe y su directorio entregaron un informe económico sobre las actividades que desarrollaron y el documento fue remitido a una comisión revisora conformada por delegados de la asociación, como los de la morenada Señor de Mayo y tobas Taitas. Según la información obtenida por Urgente.bo, la comisión halló cobros irregulares de dinero y otras irregularidades, como contratos de exclusividad, que serán evaluados por una auditoria externa para comprobar.

“El señor Joaquín Quispe ya dio su informe económico, y ha sido derivado a una auditoria externa y yo creo que se dará el informe en un tiempo prudente. De acuerdo al informe que ha dado (la comisión revisora), dan indicio de eso (irregularidades), pero no tenemos un informe de una auditoría. No podemos dar juicios de valor, debemos esperar a la auditoría y ahí tendremos datos exactos de qué es lo que ha pasado”, dijo el presidente del primer congreso ordinario de la ACFGP, Ever Vargas.

En la búsqueda de más datos, Urgente.bo conversó con un fraterno que baila por más de 20 años en el Gran Poder. Él pidió que no se dé a conocer su identidad y denunció que en la Asociación se ha conformado un grupo de personas que hacen cobros para beneficio personal con la apariencia de que cuidan el patrimonio de la institución. “En la asociación se está manejando grupos de poder que están buscando provechos personales”, dijo Rodrigo.

MÁS FRATERNIDADES, MÁS DINERO

Explica que en la gestión 2022 se cobró entre 50 mil y 100 mil dólares por la inscripción de nuevas fraternidades. 50 mil es la tarifa para las danzas livianas, como tobas, kullawadas o caporales, entre otras; mientras que entre 80 mil y 100 mil para las pesadas, que son las morenadas.

La incorporación de nuevas fraternidades es refrendada por la asamblea que está conformada por los más de 70 delegados de las fraternidades, pero según el entrevistado hay un grupo de delegados que trabaja con el directorio para cerrar las operaciones. “’Señores, va a entrar tal morenada cuánto le vamos a cobrar’. Y la última morenada ingresó con un aporte de 80 mil dólares”, aseguró.

“Hay nombres marcados de las personas que aprueban esto, son un grupo de poder dentro de la asociación, son personas que manejan los grupos dentro de la asociación. No solo aprueba el directorio”, indicó.

Ahora bien, el plan de la Asociación en pleno es que los recursos que se generen por la administración de la Fiesta Mayor de los Andes permitan mejorar el patrimonio de la institución. Un objetivo es la construcción de un inmueble, ubicado en el centro de la ciudad, ya lejos del barrio del Gran Poder, “El dinero va destinado para una instalación de la calle Ingavi, tenían saldos y para eso estaban destinados”, explicó Rodrigo.

Precisamente por la incorporación no planificada de nuevas fraternidades, la Asociación busca poner un freno. El exdelegado de la fraternidad los Catedráticos, Humberto Sandalio, indicó que en el último congreso se determinó lo siguiente: “Ninguna fraternidad podrá ingresar por el periodo de tres años”.

Actualmente, la ACFGP tiene un nuevo presidente, Galo Carrillo, quien dijo que hay un proceso de indagación sobre la anterior gestión. Y dijo que espera la entrega del informe. “Esperemos unos días”, señaló.

URGENTE BO

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