MEGA AEROPUERTO DE CHIMORÉ-COCHABAMBA: UNA SOLA LÍNEA AÉREA, TRES FRECUENCIAS A LA SEMANA Y POCOS PASAJEROS

 

Desde la carretera principal se observa el letrero de hule que anuncia los vuelos del aeropuerto del trópico de Cochabamba. Diez minutos después de recorrer una calle que se hace cada vez más deshabitada, aparece la megainfraestuctura, en medio de la selva y el calor, con las puertas abiertas, sin pasajeros.

El Aeropuerto Internacional de Chimoré, en el epicentro de la región cocalera, fue inaugurado el 17 de octubre de 2015 con el nombre «Soberanía» por el gobierno nacional. La obra tuvo un costo de 34,5 millones de dólares y es una de las terminales aéreas más modernas del país. Demoró cuatro años en edificarse y uno para habilitar vuelos comerciales.

A dos años y casi seis meses, la terminal aérea ofrece solamente vuelos comerciales de la línea aérea estatal Boliviana de Aviación (BoA), uno de salida y uno de arribo los días miércoles, viernes y domingo. La única conexión directa es a Cochabamba.

Según explica el ingeniero encargado del aeropuerto, René Torrico, desde su apertura el flujo se ha incrementado, actualmente cada vuelo tiene una media de 22 pasajeros, en un avión CRJ 200 de 50 personas.

Pero, ¿quiénes son los usuarios? Trabajadores de empresas constructoras del trópico, militares y profesores y algunos vecinos de municipios cercanos.

“Últimamente estamos viendo extranjeros chinos que están frecuentando los vuelos, ellos se van normalmente a Villa Tunari y Bulo Bulo. Hemos tenido pasajeros de Cuba y Brasil también”.

En la inauguración, tres líneas aéreas: BoA, Amaszonas y TAM participaron del acto, las dos últimas todavía no ofrecen sus servicios en esta zona y no se debe a la falta de infraestructura.