INVESTIGACIÓN FINANCIERA REVELA RED DE “PALOS BLANCOS” LIGADOS A LEYES

 

El informe de la Unidad de Investigación Financiera (UIF) sobre el caso Mochilas revela la existencia de una red de familiares usados como “palos blancos” en las adquisiciones. Uno de los primeros identificados es el nexo con parientes de José Miguel Padilla, hombre de confianza del alcalde José María Leyes, y su cuñado Eduardo de U. A., en la compra de asfalto en 2015.

De acuerdo con el análisis financiero, el 26 de noviembre de 2015, el cuñado de Padillla, Eduardo de U. A., prestó a la empresa MSPC, proveedora de la Alcaldía, 46.817 dólares desde la cuenta del Bank of América N.A. por la “importación de cemento asfáltico”.

El 11 de diciembre, MSPC depositó 371.026 bolivianos por “devolución de préstamo y pago de comisión a Eduardo de U. A.” (Ver infografía)

El origen del dinero coincide con la primera de las 25 compras de cemento asfáltico que realizó el Gobierno Municipal de Cochabamba a la empresa MSPC desde 2015 hasta octubre de 2017.

Por estas cuentas, la UIF infiere que existen vínculos entre José María Leyes, Padilla y la empresa MSPC, en referencia al “lavado de fondos provenientes de defraudación de fondos públicos”.

Sin embargo, la amistad del entorno del exsecretario de Servicio al Ciudadano de la Alcaldía, Padilla, y Leyes comenzó al menos 10 años antes. En enero de 2007, Padilla instala su estudio jurídico junto a su cuñado Eduardo de U. A. y al alcalde Leyes, denominado “Padilla, Leyes y Udaeta”.

La asociación funcionó hasta 2016, antes del ingreso formal de Padilla al municipio. A ello se suma que cuando Leyes iba a ingresar como autoridad edil, declaró ante la Contraloría General del Estado una deuda de 140 mil bolivianos a favor de Padilla.

El exfuncionario volvió de Estados Unidos el 28 de junio y se entregó a la justicia, luego de ser buscado tres meses por su relación en el caso Mochilas I. Al estar considerado como el hombre clave de las contrataciones cuestionadas y apuntado por Leyes como responsable de la compra de las mochilas, Padilla aseguró en su declaraciones a la Fiscalía que no tenía poder de decisión y que seguía las instrucciones del Alcalde.

Padilla ingresó al municipio con un salario de 13.928 bolivianos en 2016, pero antes estuvo en otros puestos.

Según la UIF, el exfuncionario realizó al menos 18 depósitos en efectivo a tres de sus cuentas por 565.036 bolivianos. Importes que se presentan “fuera de su perfil económico, con frecuencias irregulares y sin justificación”.

En abril, Los Tiempos evidenció el vínculo entre MSPC y Leyes con la provisión de asfalto en reiteradas ocasiones, según el Sistema Estatal de Contrataciones (Sicoes).

La Alcaldía invirtió 27,7 millones de bolivianos: unos 15 millones por la compra de asfalto y tachones reflectivos y 12,6 por las mochilas escolares para dos gestiones.

Sin embargo, la UIF identificó que para la compra la empresa sólo gastó 7,2 millones de bolivianos y 95.745 dólares con giros a Brasil y a China. Es decir, existe una diferencia “desmesurada” de 20 millones de bolivianos.

La UIF considera que existen indicios de “corrupción y enriquecimiento ilícito” en la empresa y “abuso de facultades y atribuciones en la relación con Leyes y Padilla y los giros internacionales al cuñado de Padilla”, en EEUU.

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