POLICÍA DE BRASIL ABATIÓ A CUATRO IMPLICADOS EN LOS ASESINATOS DE SAN MATÍAS

Cuatro hombres señalados como presuntos integrantes del grupo armado vinculado a los cinco asesinatos registrados en San Matías, entre ellos la muerte del teniente Yerson Salazar, fueron abatidos este viernes en Brasil, después de permanecer siete días ocultos en una zona boscosa a orillas del río Coxim, en la región de São Gabriel do Oeste, estado de Mato Grosso do Sul.

El operativo terminó con un enfrentamiento entre los sospechosos de los crímenes en Bolivia y agentes del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) de la Policía Militar brasileña. Según el reporte oficial, los cuatro hombres fueron trasladados a un centro médico de São Gabriel do Oeste, donde se confirmó su muerte. Ningún efectivo policial resultó herido.

Entre los fallecidos se encuentra el boliviano José Mariano P. C., alias ‘Piña’, señalado por las autoridades como uno de los cabecillas de la emboscada que terminó con la vida del teniente Salazar en territorio boliviano.

La muerte de los cuatro sospechosos se produce una semana después del ataque ocurrido el 31 de julio en la frontera de Bolivia con Brasil. Ese día, un grupo armado emboscó una camioneta en la que se desplazaban cinco efectivos de las fuerzas especiales bolivianas. El ataque terminó con la muerte de Salazar y dejó a otro uniformado herido.

Tras el crimen, las investigaciones apuntaron a que parte del grupo huyó hacia Brasil a bordo de una avioneta.

La aeronave ingresó sin autorización al espacio aéreo brasileño y fue detectada por las autoridades. Ante la falta de respuesta a las comunicaciones, la Fuerza Aérea Brasileña desplegó dos aeronaves A-29 Super Tucano para interceptarla.

El piloto desobedeció las órdenes de aterrizaje y la FAB realizó un disparo de advertencia para obligar a la aeronave a descender. Finalmente, la avioneta aterrizó en una zona rural cercana a São Gabriel do Oeste.

Los cazas brasileños no pudieron aterrizar en el lugar porque no reunían las condiciones mínimas y pidieron apoyo a la Policía. Sin embargo, cuando el helicóptero policial y los equipos terrestres llegaron minutos después, la avioneta estaba completamente vacía. Sus cuatro ocupantes habían escapado hacia la vegetación.

Siete días escondidos en el bosque

A partir de ese momento se desplegó una operación conjunta para localizar a los fugitivos. Participaron efectivos del BOPE, unidades tácticas de la Policía Militar, el Batallón Rural y equipos de apoyo aéreo.

Los investigadores estiman que los sospechosos recorrieron cerca de 40 kilómetros por zonas de vegetación cerrada mientras intentaban evitar el cerco policial.

Durante su huida, según las investigaciones brasileñas, habrían utilizado una batería y un dispositivo de internet satelital para mantenerse comunicados.

Los cuatro hombres fueron finalmente ubicados este viernes en las inmediaciones del río Coxim. De acuerdo con el reporte policial, una patrulla del BOPE fue recibida con disparos de armas largas cuando se aproximaba al sector donde se encontraban los sospechosos.

Se produjo entonces un intercambio de disparos en el que los cuatro fugitivos resultaron heridos. 

El desenlace en Brasil se suma a la investigación que realizan las autoridades bolivianas sobre la ola de violencia registrada en San Matías que dejó cinco asesinatos en dos días

Las pesquisas bolivianas ya habían establecido la existencia de pistas clandestinas y centros logísticos utilizados presuntamente por los sicarios que ejecutaron los crímenes antes de huir a territorio brasileño.

Uno de los centros de operaciones de los sicarios fue localizado durante los operativos desplegados después de los ataques. En el lugar se encontró una avioneta, combustible de aviación, armas, municiones, vestimenta táctica y otros elementos considerados relevantes para la investigación.

Además, el cuerpo del subteniente Salazar fue encontrado semienterrado a aproximadamente un kilómetro de una de las pistas clandestinas, un elemento que reforzó la hipótesis de que el sector era utilizado como parte de la infraestructura logística del grupo armado.

La muerte de los cuatro fugitivos en Brasil podría aportar nuevos elementos a la investigación, aunque las autoridades de ambos países todavía deben establecer con precisión el grado de participación de cada uno en la emboscada que terminó con la vida del subteniente boliviano.

Mientras tanto, las fuerzas brasileñas mantienen operaciones de búsqueda en la zona para determinar si existieron otros colaboradores que ayudaron a los fugitivos durante los siete días que permanecieron ocultos en territorio brasileño.

Además, en Bolivia la Policía ya capturó a un total de ocho personas vinculadas a la emboscada de la camioneta en la que se transportaban cinco uniformados y que provocó la muerte del teniente.

El Deber

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