EL VATICANO ADMITE QUE VÍCTIMAS DE ABUSOS DEL CLERO SIGUEN SUFRIENDO REPRESALIAS Y SILENCIO DENTRO DE LA IGLESIA

Las víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero continúan sufriendo represalias «perturbadoras» de los líderes de la Iglesia católica tras denunciar estos hechos, reveló este jueves la Comisión Pontificia para la Protección de Menores en su segundo informe anual.
El documento, de 103 páginas y presentado al papa León XIV en septiembre, recoge testimonios de 40 víctimas, algunas de las cuales denunciaron presiones de responsables de la institución incluso más de 20 años después de las primeras revelaciones a gran escala en Estados Unidos. Entre los casos citados, una víctima relató que su hermano seminarista podría ver comprometida su ordenación, mientras que otra mencionó que su familia fue excomulgada públicamente tras presentar su denuncia.
Luis Manuel Alí Herrera, secretario de la comisión, afirmó en rueda de prensa que las víctimas «no se sienten escuchadas, no se sienten acompañadas, a veces no hay una relación empática, ni siquiera de respeto». El informe insiste en la necesidad de reparaciones, incluyendo apoyo psicológico, disculpas públicas e indemnizaciones económicas, y subraya la importancia de «comunicar públicamente los motivos» de la destitución de un sacerdote.
El informe denuncia la persistencia de una «cultura del silencio» y de «tabúes culturales» que dificultan la lucha contra la violencia en diversas regiones del mundo, desde Malta hasta Etiopía, Mozambique o Guinea. Italia, en particular, es criticada por mostrar «una resistencia cultural considerable», ya que solo 81 de sus 226 diócesis respondieron al cuestionario de investigación.
La comisión fue creada en 2014 por el papa Francisco y, tras la integración en la Curia romana en 2022, ahora presenta informes anuales al papa León XIV. Monseñor Thibault Verny, presidente de la comisión, señaló que la institución busca avanzar en la protección de las víctimas y evitar la repetición de errores del pasado, aunque reconoció que la Iglesia también debe proteger a los sacerdotes frente a acusaciones falsas, que calificó de «proporciones muy, muy pequeñas».
A pesar de las medidas implementadas por el papa Francisco hasta su muerte en abril de 2025, el secreto de confesión sigue siendo absoluto, y el clero no está obligado a denunciar abusos ante la justicia civil, salvo que lo exijan las leyes locales.








