CADA VEZ MÁS CERCA: GOBIERNO ULTIMA DETALLES PARA EL REGRESO DE LA DEA E INTERCAMBIA INFORMACIÓN ESTRATÉGICA
Bolivia y Estados Unidos han reactivado canales de cooperación antidrogas mediante el intercambio de información, asistencia técnica y capacitación, mientras el Gobierno afina los detalles para formalizar el retorno operativo de la Administración para el Control de Drogas (DEA) al país, tras casi dos décadas de ausencia. Así lo confirmó el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, en declaraciones difundidas por la prensa internacional.
En entrevistas concedidas a Associated Press (AP) y reportes publicados por The Washington Post, la autoridad explicó que la cooperación ya está en marcha, aunque el marco formal aún se encuentra en etapa de definición. “Estamos recibiendo algunos apoyos, por ejemplo, en capacitación y soporte, pero todavía hay que terminar de darle forma a cómo vamos a trabajar”, afirmó.
Justiniano precisó que los aspectos finales del acuerdo están siendo trabajados por la Cancillería boliviana, pero subrayó que existe una decisión política clara de avanzar en esta línea. “La decisión política está tomada”, remarcó, en un contexto marcado por el restablecimiento gradual del diálogo bilateral entre ambos países.
Mientras se ultiman los términos formales, Estados Unidos ha comenzado a compartir información estratégica sobre redes criminales transnacionales, en el marco de un enfoque regional para enfrentar el narcotráfico. Según el viceministro, este intercambio se realiza con pleno respeto a la soberanía nacional y al marco legal boliviano.
“La DEA no tiene presencia operativa en Bolivia desde 2008, pero existe coordinación en inteligencia y cooperación diplomática. El intercambio de información es parte de un proceso de aproximación técnica orientado a fortalecer la lucha contra el crimen organizado”, señaló la autoridad en un boletín del Ministerio de Gobierno.
Justiniano descartó de manera enfática la instalación de bases militares extranjeras en territorio nacional. No obstante, dejó abierta la posibilidad de realizar operativos conjuntos con agencias internacionales. “No va a haber bases, pero sí tenemos que hacer operativos conjuntos. Si podemos hacerlo con norteamericanos, brasileños, paraguayos o argentinos, bienvenido”, sostuvo.
El viceministro recordó que Bolivia enfrenta desafíos estructurales en materia antidrogas, al ser uno de los principales productores de hoja de coca a nivel mundial. En ese contexto, explicó que la estrategia gubernamental apunta a un enfoque integral que combine inteligencia, desarrollo alternativo, prevención y cooperación internacional.
Asimismo, destacó que la política antidrogas no se limita a la relación con la DEA, sino que involucra a organismos multilaterales y socios técnicos de la región, con el objetivo de fortalecer las capacidades investigativas y operativas del país frente a estructuras criminales cada vez más complejas.
El retorno operativo de la DEA, expulsada en 2008 durante el gobierno de Evo Morales bajo acusaciones de injerencia política, se perfila ahora como parte de un proceso más amplio de recomposición de la confianza bilateral. Según Justiniano, el objetivo es reducir el impacto del narcotráfico en la seguridad y la convivencia ciudadana, sin comprometer la soberanía del Estado boliviano.
EL DEBER
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