BRIGADA PARLAMENTARIA DE TARIJA DIVIDIDA POR REBAJA DE SUELDOS
La propuesta del senador suplente Nilton Condori de reducir el salario de diputados y senadores a Bs 10.000 reavivó un debate interno en la Asamblea Legislativa Plurinacional, generando posturas encontradas entre quienes plantean un recorte drástico de privilegios y quienes consideran que la medida no toma en cuenta las realidades laborales y familiares de los legisladores que llegan del interior del país.
Desde una posición más radical, la senadora suplente Marcela Guerrero afirmó que el debate no debería centrarse solo en cuánto ganan los parlamentarios, sino en el sentido mismo del cargo.
“Los políticos no deberíamos ganar un sueldo”, sostuvo, señalando que la política debe ser un servicio y no una fuente de privilegios. A su criterio, sueldos de más de Bs 23.000 son “exorbitantes” frente a la situación económica de la mayoría de la población, por lo que incluso planteó alternativas como el salario mínimo, el pago por sesión o directamente no percibir ningún ingreso.
En una línea distinta, la diputada Marina Cachambi rechazó una rebaja generalizada y defendió el trabajo de los legisladores que sí cumplen funciones. Señaló que no todos pueden ser medidos de la misma forma y propuso que el pago esté ligado al trabajo efectivo.
“Lo justo sería que se pueda cancelar conforme al trabajo que realiza cada diputado y cada senador”, afirmó, sugiriendo que se tome en cuenta la participación en sesiones, proyectos de ley, peticiones de informe y trabajo en comisiones, y que quienes no cumplen no deberían percibir el mismo ingreso.
Desde la directiva del Senado, el presidente Diego Ávila expresó su desacuerdo con la propuesta de Condori y consideró que se trata de una mirada limitada. Explicó que muchos parlamentarios deben mantener a sus familias en sus regiones de origen y asumir gastos adicionales en La Paz, como alquiler y alimentación.
En la misma línea, el diputado Horacio Calizaya manifestó que no se cierra a discutir una reducción salarial, pero remarcó que el análisis debe tomar en cuenta las distintas realidades de los parlamentarios que llegan del interior. Explicó que, al venir desde Tarija, debe alquilar un departamento en La Paz, que en su caso es de Bs 2.500, cubrir alimentación y otros gastos en una “ciudad cara”, además de mantener a su familia, ya que tiene esposa y tres hijos. Añadió que tampoco cuentan con vehículos, por lo que cuando hay sesiones hasta altas horas de la madrugada deben pagar taxis que llegan a costar hasta Bs 70. “Es fácil decir que bajemos a 10 mil bolivianos para quienes viven en La Paz, pero para nosotros es complicado”, afirmó, señalando que una rebaja debe ser analizada con responsabilidad y no de manera apresurada.
Por su parte, el diputado Reynaldo Sánchez cuestionó la propuesta de Condori, señalando que el sueldo de los suplentes, cercano a Bs 7.000, no alcanza para cubrir todas las gestiones que deben realizar, incluyendo viajes a municipios como Yunchará o Entre Ríos.
“Yo no entré a la cámara de diputados con la intención de hacerme rico, estoy por vocación”, afirmó, y añadió que alquilar un departamento en La Paz supera los Bs 5.000 y que muchas diligencias generan gastos adicionales. Sánchez dejó claro que no rechaza la idea de ajustar sueldos en el aparato estatal, pero considera que la reducción a Bs 10.000 sería insuficiente para quienes deben cubrir estos costos y cumplir con su trabajo, por lo que la medida debe analizarse con responsabilidad y tomando en cuenta estas diferencias.
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