ANALISTAS Y LA FUNDACIÓN JUBILEO ALERTAN CINCO “BOMBAS DE TIEMPO” PARA EL NUEVO MANDATO: DÉFICIT FISCAL, SUBVENCIÓN, DEUDA, FALTA DE DÓLARES Y GAS
Aunque el Ejecutivo asegura que deja un país con estabilidad de los principales indicadores macroeconómicos, analistas y la Fundación Jubileo identificaron al menos cinco grandes problemas, o “bombas de tiempo”, que heredará el nuevo Gobierno: 1) Déficit fiscal, 2) subvención a los carburantes, 3) deuda externa y un elevado servicio, 4) falta de dólares y necesidad de ajuste cambiario, 5) Crisis de producción de gas y líquidos.
El pasado lunes, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, sostuvo que el Gobierno deja una economía en orden, con bases sólidas y políticas sociales consolidadas. “No hemos trasladado los costos de la crisis al pueblo; cumplimos la plataforma económica, mantuvimos la subvención a los combustibles y entregamos una economía estable al nuevo Gobierno”, remarcó.
En cambio, Juan Antonio Morales, expresidente del Banco Central de Bolivia (BCB), identificó que, entre varios, el principal problema es el déficit fiscal, que bordea casi el 12% del PIB, además del problema de la deuda flotante , de la que se desconoce a cuánto asciende. “Este es un problema bien complicado, la primera tarea es reducir el déficit, pero también está la deuda con los proveedores por la importación de combustible”, subrayó.

Datos del Ministerio de Economía dan cuenta que el déficit fiscal en 2023 y 2024 llegó a los picos más altos en 19 años de gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS), con tasas de 10,9% y 10,1%; y para este año se proyecta 9,2% del PIB.
El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, informó el pasado martes que el abastecimiento de combustible en el país podría verse afectado debido a retrasos en los pagos que limitan la disponibilidad de divisas para la compra de carburantes.
Subvención
Morales sostuvo que el otro gran problema que heredará el nuevo Gobierno es la subvención a los carburantes, que es un elemento prioritario que se debe resolver para disminuir el déficit fiscal elevado.
Señaló que en lo personal es de la idea de que esta política sea levantada de golpe o a través de una medida de shock, pero remarcó que es una opinión que no comparten otros.
La subvención a los carburantes, hasta la fecha, asciende a 14 mil millones de bolivianos, un 92,3% de lo que se presupuestó para este año, informó el Ministro de Economía.
Tipo de cambio
Morales sostuvo que el otro tema pendiente que deja el Gobierno para la nueva administración es el tipo de cambio; dijo que las futuras autoridades deben corregir este problema y dejar que exista una flotación libre o una devaluación.
Deuda externa
El expresidente del BCB también citó a la deuda externa, la cual va a requerir una reprogramación de compromisos.
Se aproximan vencimientos de bonos soberanos y el servicio de la deuda puede ser elevado a fin de año y puede representar un problema. En gran parte por incremento de tasas de interés.

Datos del BCB revelan que el saldo de las obligaciones externas, al 31 de agosto, llega a 13.741,7 millones de dólares. Mientras que el servicio, es decir el pago de capital e intereses, se disparó de 826,7 millones de dólares, en 2021, a 1.810 millones de dólares, en 2022; a 1.491,2 millones de dólares, en 2023; y a 1.526,1 millones de dólares en 2024. Hasta agosto, se cancelaron 1.050,2 millones de dólares.
Caída de gas y líquidos
La Fundación Jubileo sostiene que entre 2005 y 2023 un 35% de los ingresos del Gobierno se generaron en la explotación de hidrocarburos, reflejando una dependencia fiscal de esta actividad. En 2024, la renta petrolera fue de 1.600 millones de dólares, un 92% se fue a favor del Estado y un 8% a las empresas petroleras.
El problema es que la producción de gas natural, que en 2015 fue de 60 millones de metros cúbicos día (MMmcd), en agosto de 2025 descendió a 28 MMmcd, un 54% de caída. Por su lado, la producción de hidrocarburos líquidos descendió en el mismo periodo en un 62%, es decir de 63 mil barriles día, en 2014, a 24 mil barriles día, en agosto 2025.
Debido a este descenso en la producción de líquidos, se pasó de un promedio de importación de diésel de solo 45% en 2015 a un 90% de compras del exterior en 2024. En el caso de la gasolina, se pasó de un 25% de importaciones, en 2015, a un 58%, en 2024.

Con precios vigentes, al 15 de septiembre, el costo del diésel debería estar en 13,3 bolivianos, pero el Estado subvenciona el 72% para que el precio se mantenga congelado en 3,72 bolivianos. La gasolina tendría que costar 14,5 bolivianos, pero el precio se mantiene congelado en 3,74 bolivianos, gracias a que el Estado subvenciona el 74% del costo.
Análisis
El economista Germán Molina opinó que el próximo presidente elegido en segunda vuelta, que asumirá el 8 de noviembre, recibirá un país minado y con bombas de tiempo que se traducen en algunos indicadores: déficit de balanza de pagos; déficit fiscal respecto al PIB de dos dígitos, que agregando el déficit cuasi fiscal del BCB aumentaría más; deuda flotante en alza; y elevada deuda interna.
A esto se debe sumar una deuda externa cercana a tres veces el saldo de las obligaciones en 2005, incluidos los bonos soberanos que se vencen en 2028 por valor de mil millones de dólares capital y 45 millones de dólares en intereses; y otro vencimiento el 2030, de 850 millones de dólares capital y 63,75 millones de dólares en intereses.
“Si se agrega el servicio a otros acreedores, se tiene un servicio aproximado de 1.811,4 millones de dólares con el país en riesgo a un default”, advirtió.
Además, se debe tomar en cuenta, dijo, un riesgo país nada atractivo para la inversión extranjera directa, crisis cambiaria, sistema financiero reprimido y mora con tendencia creciente, un dólar paralelo que supera a la cotización oficial, atraso cambiario de 80%, inflación galopante, escasez de combustibles e ingresos fiscales decrecientes.

“Es importante que la nueva administración informe detalladamente cómo realizarán el plan de ajuste económico y el costo económico y político (CEP) a los bolivianos para tener gobernanza y gobernabilidad, y además negociar con el resto de las bancadas parlamentarias para la aprobación de las leyes”, remarcó Molina.
El economista Fernando Romero manifestó que a pesar de algunas cifras optimistas mostradas por el Gobierno, se deja a la nueva administración una economía con mínimo crecimiento en 2024 (solo de 0,73%) y este año con un decrecimiento de -0,5% y de recesión en 2026 y 2027, de acuerdo con las proyecciones del Banco Mundial.
El otro problema de fondo, coincidió, son los 11 años de déficit fiscal que se arrastra de manera consecutiva y que este año se estima llegará a un 12% del PIB y que se está financiando con deuda interna y externa, y emisión monetaria.
El tercer problema, señaló, es la inflación que puede alcanzar un 20% a fin de año y que provoca la pérdida de poder adquisitivo, devaluación de la moneda y empuja a la población a la pobreza.
A esto se debe sumar -dijo- el dólar y el nuevo Gobierno tendrá que buscar liquidez y evitar que el tipo de cambio paralelo se siga disparando; el otro campo minado es la escasez de gasolina y diésel, y la subvención. “Están los otros problemas, la caída de las Reservas Internacionales Netas, el déficit comercial cercano a 600 millones de dólares. Hay un serio desequilibrio macroeconómico en el área fiscal que se debe atacar”, recalcó.
Protección social
Se vienen medidas de ajuste económico y para evitar que esto desencadene en protestas sociales, Juan Antonio Morales considera que su implementación debe ir acompañada de una red de seguridad para los grupos más vulnerables y de ingresos más bajos.
Germán Molina sostuvo que los bolivianos tienen que ser informados con la verdad del plan de ajuste, sus costos y futuro beneficio económico, sobre las medidas económicas, ya sean gradualistas o de shock, para resolver los problemas económicos que afectan a todos; sin embargo, se esperaría una reacción natural de la población de salir a las calles a protestar.
Para atenuar un descontento social es fundamental tomar en cuenta tres factores: el primero es el político; el segundo, el tiempo; y el tercero es la credibilidad del equipo económico.
VISIÓN 360
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