CENSO 2024: ÍNDICE DE POBREZA EN TARIJA REVELA QUE MÁS DE 338 MIL PERSONAS VIVEN HACINADAS Y LA DESIGUALDAD RURAL SE MANTIENE

Los resultados del último censo evidencian que, pese a algunas mejoras en materiales de vivienda y servicios básicos, Tarija experimentó retrocesos significativos en aspectos clave de la pobreza.

Uno de los problemas más notorios es el aumento del hacinamiento habitacional. En 2012, 301.790 personas vivían en espacios insuficientes, pero para 2024 la cifra creció a 338.755, lo que refleja una presión creciente en el acceso a viviendas adecuadas.

El área urbana fue la más afectada: el número de personas que habitan en viviendas con espacios insuficientes pasó de 196.535 en 2012 a 235.642 en 2024. Este incremento contrasta con las leves mejoras en los materiales de construcción o el acceso a agua potable.

En el área rural también persisten retrocesos. Aunque los problemas de materiales de vivienda bajaron ligeramente (de 50.641 a 25.406 personas), la precariedad en servicios energéticos aumentó: de 97.797 afectados en 2012 a 62.441 en 2024, consolidando una brecha que sigue siendo crítica para las comunidades campesinas.

El estudio confirma además que, si bien la insuficiencia educativa se redujo (de 226.188 a 198.085 personas), la atención en salud no mejoró en la misma proporción, ya que todavía más de 47.000 tarijeños enfrentan condiciones inadecuadas para acceder a servicios sanitarios.

En provincias como Cercado y Gran Chaco, la concentración de población mostró los mayores niveles de retroceso en espacios habitacionales, mientras que municipios rurales como Yunchará y El Puente reflejan que las limitaciones de acceso a servicios básicos siguen casi intactas desde 2012.

El panorama, en conclusión, revela que Tarija retrocedió en calidad de vida en las ciudades y mantiene profundas desigualdades en el campo, con el hacinamiento como uno de los problemas más graves de los últimos 12 años.

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