EVISMO SE DESLINDA DE RUTH NINA Y PERIODISTAS CONDENAN SUS DECLARACIONES
Las recientes declaraciones de Ruth Nina, representante del extinto partido PAN-BOL y aliada política de Evo Morales, han generado un fuerte repudio institucional y social. Durante un acto político en Lauca Ñ, la exdirigente lanzó una advertencia que sacudió el escenario preelectoral: “El 17 de agosto, en vez de contar votos, van a contar muertos”, una frase que ha sido considerada como incitación a la violencia en pleno proceso democrático.
En respuesta, la diputada Toribia Lero, de Comunidad Ciudadana (CC), presentó una carta formal al Tribunal Supremo Electoral (TSE) exigiendo que se investigue de inmediato a Nina y que se inicien acciones legales. “Lo que ha dicho Ruth Nina no puede tomarse a la ligera. La Ley 026 es clara: nadie puede interferir ni amedrentar en un proceso electoral”, sostuvo la legisladora.
La situación escaló aún más cuando desde la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y la Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional (ACPI) se emitió un comunicado conjunto expresando su “profunda preocupación” por lo que calificaron como un atentado a la institucionalidad democrática. El documento señala que Nina, en lugar de asumir responsabilidad por sus declaraciones, acusó a los medios de tergiversarlas y de incurrir en violencia mediática, afirmaciones que las entidades periodísticas calificaron como “inaceptables” y desmentidas por el registro textual de sus palabras.
“Emitir amenazas en un acto público no es solo irresponsable, sino que pone en riesgo la paz social y la credibilidad del proceso electoral”, remarcaron ambas asociaciones, defendiendo además la labor periodística como un pilar esencial de la democracia.
Frente a la presión social y mediática, el bloque ‘evista’ del MAS también tomó distancia de Ruth Nina. Nelson Virreira, dirigente de esta corriente, aclaró que las palabras de Nina fueron realizadas a título personal y que no representan al colectivo indígena originario campesino ni al movimiento “Evo Pueblo”. “Entendemos la frustración de las bases por la exclusión de nuestros candidatos, pero rechazamos cualquier llamado a la violencia”, afirmó.
En medio de este escenario, el TSE aún no ha emitido una posición oficial, mientras aumenta la expectativa por su pronunciamiento. La crisis generada por estas declaraciones se suma al clima de alta tensión política de cara a las elecciones del 17 de agosto, con un proceso electoral cada vez más marcado por los cuestionamientos, la polarización y la necesidad urgente de salvaguardar la institucionalidad democrática.
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