MÁS QUE TIJERAS: TARIJA APUESTA POR LA ARBORICULTURA URBANA; ARRANCÓ LA ÉPOCA DE PODA DE ÁRBOLES EN LA CIUDAD

La Dirección de Ornato Público del Gobierno Municipal de Tarija dio inicio oficial a la temporada de poda de árboles, una tarea fundamental para la seguridad y la salud ambiental de la ciudad. En entrevista con el programa Sin Tacos ni Corbata, de Radio Luis de Fuentes, el director Raúl Arteaga explicó que este trabajo se realiza en el periodo de dormancia de los árboles, cuando las condiciones climáticas baja temperatura y disminución de lluvias permiten intervenir sin afectar la vitalidad de las especies.

Contrario a la creencia popular que asocia la poda a los meses de agosto o septiembre, Arteaga aclaró que el proceso debe iniciarse en cuanto se presentan las condiciones adecuadas, priorizando la salud de los árboles y la seguridad ciudadana.

Desafíos operativos y limitaciones

La labor no está exenta de dificultades. La escasez de diésel y la sobrecarga del personal municipal producto del crecimiento urbano y restricciones presupuestarias complican la logística diaria. “Cada dos o tres días, nuestras cuadrillas pierden una jornada entera en las filas para cargar combustible”, señaló Arteaga.

El municipio cuenta con más de 60.000 árboles, según el censo de 2022, pero su capacidad operativa permite intervenir anualmente unos 8.000 durante la campaña oficial. Sin embargo, la demanda ciudadana incrementa esa cifra a entre 11.000 y 12.000 árboles por año, obligando a priorizar zonas de alto tráfico, despeje de luminarias, semáforos y árboles con copas grandes.

Arboricultura y conciencia ambiental

Desde el inicio de la actual gestión, el municipio dejó de referirse a la actividad como “poda” para adoptar el término arboricultura, promoviendo un enfoque más técnico y responsable. “No se trata de cortar por cortar”, enfatizó Arteaga, destacando el trabajo de técnicos con más de 20 años de experiencia e ingenieros forestales que planifican cada intervención.

Entrevista: Programa «Sin Tacos ni Corbata»

Plantación y participación ciudadana

Además del mantenimiento, se han impulsado campañas de plantación desde 2022, con más de 2.800 árboles nuevos incorporados en el centro histórico. Sin embargo, la supervivencia de estos ejemplares depende en gran parte del compromiso vecinal. “Muchos árboles se han perdido por falta de riego o por vandalismo”, lamentó Arteaga, quien llamó a la ciudadanía a involucrarse en el cuidado del entorno.

La ley municipal 248 contempla incluso incentivos tributarios como descuentos en impuestos para quienes planten y mantengan árboles durante al menos cuatro años. Sin embargo, su escasa difusión ha limitado el impacto. Arteaga propuso ampliar y visibilizar este tipo de medidas para fomentar una cultura ambiental más sólida.

Remoción y trasplante de árboles

Cuando un árbol representa riesgo por inclinación, enfermedad o muerte, su remoción está permitida bajo criterios técnicos. En 2024, el municipio retiró apenas 30 ejemplares pese a recibir unas 10 solicitudes diarias. En casos especiales, como la construcción del puente 4 de Julio, se optó por el trasplante de árboles adultos. De nueve ejemplares trasladados, siete sobrevivieron, evidenciando que con cuidado técnico es posible conservar el patrimonio verde.

Un esfuerzo compartido

“El arbolado urbano no es propiedad de la Alcaldía ni de los vecinos; es patrimonio de la ciudad”, concluyó Arteaga. Con un enfoque en la educación ambiental y la colaboración interinstitucional, la Dirección de Ornato Público reafirma su compromiso con una Tarija más verde y resiliente, aunque insiste: la tarea es de todos.

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