ALCALDE DE TARIJA Y CÍVICOS RECHAZAN INCREMENTO SALARIAL POR CONSIDERARLO ELECTORAL, IRRESPONSABLE Y ALEJADO DE LA REALIDAD ECONÓMICA DEL PAÍS
El reciente anuncio del incremento salarial dispuesto por el Gobierno Central ha generado fuerte rechazo en el departamento de Tarija. Autoridades municipales y representantes cívicos expresaron su preocupación por los efectos que esta medida podría tener sobre la economía local, el empleo y la estabilidad financiera de las instituciones públicas.
El alcalde del municipio de Tarija y la provincia Cercado, Jonny Torres, calificó la medida como «irresponsable», advirtiendo que generará un impacto económico significativo en el presupuesto municipal. «Estamos hablando de un incremento salarial al haber básico y va a impactar en el Gobierno Municipal por lo menos en un millón o un millón y medio de bolivianos», señaló la autoridad. Agregó que esta decisión ocasionará una inflación inmediata y afectará negativamente al empleo.
Torres también cuestionó el modelo económico que impulsa el Gobierno, asegurando que «no se está obrando con sentido común, solo con el criterio de un sistema socialista que no sirve y nunca ha servido en ninguna parte del mundo». Además, indicó que la medida no estaba presupuestada y obligará al municipio a reformular su planificación financiera. «Tiene una actitud parasitaria y se va a terminar de destruir la poca empresa privada que tenemos en el país con cargas económicas como esto de los dobles aguinaldos e incrementos privados», afirmó.
Por su parte el Presidente del Comité Cívico de Tarija, Jesús Gira, calificó el incremento como una «medida política y electoral», afirmando que el Gobierno «está mintiendo a los trabajadores y no adecuándose a la realidad». Gira señaló que mientras el Ejecutivo asegura que hay estabilidad y disponibilidad de dólares, la población enfrenta una creciente inflación, desempleo y escasez de divisas. «La crisis se profundiza más para el pueblo, pero para los que están arriba no pasa absolutamente nada», sostuvo.
Asimismo, advirtió que se trata de una estrategia para desviar la atención de los problemas reales del país. «Para ellos es solo hacer shows políticos y crear cortinas de humo para distraer a los bolivianos y las bolivianas», concluyó.
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